La odisea de un profesor novato. Parte 2: La esperanza de Sísifo.

¿Conocéis la historia de Sísifo? Este héroe griego fue castigado por los dioses a empujar una enorme roca ladera arriba. Cada día, Sísifo hacía un gran progreso en esta tarea; pero al final siempre se cansaba y la roca rodaba montaña abajo de nuevo.

sisifo21

A veces siento como si la enseñanza fuera como la roca de Sísifo: una tarea dura repleta de altibajos. En el artículo anterior terminé con un mensaje optimista para vosotros y hoy os voy a contar qué me hizo recuperar la esperanza y pasión por enseñar.

Pero antes de continuar, volvamos a la historia de Sísifo. Tras el primer mes de empujar la pesada piedra, Sísifo ha perdido el ánimo por alcanzar su objetivo de llevar la roca a la cima. Sin embargo, para a reflexionar y se da cuenta de dos cosas:

  1. Sus músculos se están fortaleciendo y cada día es capaz de llevar su carga un poco más lejos.
  2. Si arrastra algunas ramas con sus pies, cuando la piedra pasa sobre ellas ladera abajo su velocidad disminuye.

Ante este panorama, Sísifo no se da por vencido y cada vez está más cerca de la cima. La roca sigue cayendo al atardecer, pero al menos ahora es capaz de frenarla antes de que haga todo el camino de vuelta. Por cierto, esta parte de la historia no la vas a encontrar en ningún libro de mitología.

Es posible que te sientas como el Sísifo de la primera parte. No estás solo, yo también he pasado por esa fase. Al final de cada jornada, estás exhausto y sientes como si la enseñanza se te escapa de las manos. Por eso me gustaría compartir contigo qué cambios se han producido en mi mente para sentirme el Sísifo de la segunda parte:

  • Acepta que la enseñanza tiene sus altibajos y disfrutarás más del viaje.
  • Date tiempo para aprender y crecer como docente.
  • La experiencia no lo es todo: aprende las mejores prácticas de tu profesión.
  • Fórmate para gestionar los conflictos que surgen en el aula (observa las clases de los mejores profesores de tu escuela, lee sobre la temática y atiende a cursos y conferencias que sean prácticas.

faro

En este sentido, yo he encontrado mi faro educativo en la metodología ¨Diseños de Desarrollo¨ (developmental designs en inglés). Es un conjunto de conceptos y mejores prácticas para apoyar al alumno desde la responsabilidad y teniendo en cuenta sus necesidades para poder aprender. Mediante varias técnicas se va guiando al estudiante a crecer como persona y a desarrollar un mayor control de sí mismo.

Me gustaría mucho hablarte de esta metodología made in America en mi próximo artículo.  Hasta entonces, te dejo un poco de tarea con estas dos preguntas para contestar en los comentarios:

  1. ¿Qué es tu faro educativo? ¿Qué es lo que te guía para seguir adelante en tu camino docente?
  2. ¿Qué has aprendido de otros profesores sobre la gestión de los conflictos en el aula?

 

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One Response

  1. luiseriesco Septiembre 1, 2016

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