¿Cómo hacer las paces con tus alumnos y tu profesión?

Sí, sé cómo te sientes porque yo he pasado por lo mismo en el pasado. Hay alumnos que explotan nuestras debilidades, saben cómo escaquearse de nuestro control e incluso hacen uso de su ¨oratoria¨ para poner el dedo donde más duele. Sin embargo, antes de continuar con esta especial de frustración quiero que tomemos unos segundos para serenar nuestra mente con la siguiente cita.

Fuente: http://www.todo-mail.com/

Fuente: http://www.todo-mail.com/

Entiendo que la resiliencia es una cualidad difícil de alcanzar a veces, especialmente cuando sientes un desgaste emocional profundo por parte de este tipo de estudiantes. Sin embargo, me gustaría que te quedaras con tres mensajes principales de este artículo:

  1. No es personal: tú tienes el poder de decidir qué actitud elegir ante la adversidad. Yo te sugiero la siguiente: este muchacho tiene otros problemas y está canalizando su energía negativa conmigo por el simple hecho de sentirse estancado conmigo en clase. Por mucho que duela a veces, recuerda: no tienes por qué tomarte las ofensas de tus estudiantes como algo personal.  De lo contrario, me temo que lo que vas a conseguir es tratar de combatir el fuego con fuego y de ahí solo se sale quemado.
  2. Trata de cambiar el chip respecto a los estudiantes que presentan más dificultades de comportamiento. Es muy fácil caer en la dinámica de: ¨este chico es un problema, ojala no estuviera en mi clase¨. Creo que ninguno de nosotros se hubiera hecho profesor si de verdad no creyera en la capacidad de las personas para cambiar y mejorar su vida. En vez de ver al estudiante solo como una fuente de problemas ¿qué tal si le miramos con otros ojos y le vemos como una promesa de cambio?
  3. Hay soluciones y yo te voy a proponer dos. En el artículo anterior hablo de las reuniones rápidas de solución de problemas. Estas reuniones son útiles para cuando las cosas se están empezando a torcer y se quiere intervenir antes de que la cosa vaya a peor. No obstante, si los conflictos con un estudiante se están enquistando, vamos a necesitar una reunión completa de solución de problemas. Estas últimas duran entre 15 y 20 minutos, y aunque ambos tipos de reuniones están destinadas a identificar las razones de un comportamiento negativo y las formas de evitarlo en el futuro, sólo la segunda lo aborda en profundidad.

Desafortunadamente, los milagros están lejos de nuestro alcance. Sin embargo, puedo asegurarte de que si sigues las tres claves de arriba vás a encontrar una mayor paz interior en esta profesión y tus alumnos van a notar mejor tu respeto y tu entrega por ellos (incluso aunque en ocasiones no sean capaces de demostrarlo con sus actos).

Sigue el blog por email para no perderte otras propuestas para resolver problemas en el aula.

Click here to subscribe

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: