Tengo 11 años, o cuando la adolescencia llama a tu puerta

Fuente: Pixabay

Los once años marca un antes y después en las aulas. A los once años muchos de nuestros estudiantes inician la fase adolescente, especialmente las chicas. Los cambios físicos de la pubertad vienen acompañados con un incremento de sensibilidad emocional y la volatilidad de los estados de ánimo.

Por un lado, los cambios físicos diferenciados entre muchachos y muchachas generan un mayor distanciamiento entre ambos sexos en el recreo y las aulas. Aunque todavía se producen momentos donde se los ve mezclados, estos no se presentan de forma tan espontánea y cómoda como en el pasado.

De forma simultánea, estos estudiantes tienen un mayor interés por conocer sus habilidades y características, al mismo tiempo que se comparan constantemente con sus compañeros.  Ya sea a nivel académico, de apariencia o en deportes, estas comparaciones se alinean con la necesidad adolescente de buscar su identidad y un grupo al que pertenecer. Por esta razón, es a partir de esta edad cuando escuchamos frases del tipo: ¨es que no se me dan bien las matemáticas” o ¨el fútbol no es lo mío¨.

Durante esta época, es frecuente que entre las chicas se vayan formando grupitos más diferenciados. Lo cual es positivo para desarrollar amistades más fuertes, aunque también puede fomentar la crueldad y los conflictos con otros compañeras. Por regla general, se debería dar la oportunidad de resolver sus propios desacuerdos, aunque si la discusión dura màs de 10 minutos o hay faltas de respeto, es necesaria la intervención o mediación adulta.

En cuanto a su relación con los adultos, en esta época se inicia una etapa de mayor cuestionamiento de la autoridad de profesores y padres. Rebatir tus palabras y ver dónde están tus límites empieza a ser más y más común. Su impulsividad y egocentrismo causan que los estudiantes de 11 años no hagan bien la conexión de por qué su comportamiento irrespetuoso y sus comentarios desafortunados pueden ofender a los adultos a su cargo. Por ello, los adolescentes suelen sentir sorpresa y frustración en este tipo de situaciones.

Aquí tenéis algunas recomendaciones para interactuar con estudiantes de 11 años:

  • Como guardar las apariencias con suscompañeros es muy importante para las personas de 11 años, es recomendable no corregir a este grupo de edad en frente de una audiencia. Hazlo de forma discreta o encuentra un momento o lugar para comunicarse apartado del resto.
  • Debido a las constantes comparaciones de sus habilidades y el efecto que esto puede traer en su autoestima, es recomendable guiar a nuestros estudiantes para desarrollar una mentalidad de crecimiento (“quizás el inglés no es lo tuyo, todavía”).
  • Aunque las interacciones entre chicos y chicas no se produzca de forma tan habitual y natural, es aconsejable animar y facilitar la formación de grupos mixtos en el aula.
  • Tus adolescentes pueden estar tan desconcertados y confundidos como tú sobre sus cambios físicos y emocionales. Se empático en esta etapa, sin por ello dejar de ser asertivo en tus límites (un poco de “actitud” es normal, sin embargo nunca dudes en intervenir si se producen faltas de respeto). 
  • De nuevo, los estudiantes de 11 años necesitan movimiento para poder aprender (usa brain breakers o ¨descansos mentales¨ de uno o dos minutos para fomentar su concentración).

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Bibliografía:

Chip Wood (1997): Yardsticks. Children in the classroom ages 4-14. A resource for parents and teachers, pp. 117-129.

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