¿Por qué los adolescentes varones son más agresivos que las chicas?

Fuente: Pixabay.

En un artículo anterior, hablábamos como el insuficiente desarrollo del córtex prefrontal hace a los estudiantes más impulsivos durante la adolescencia. Si tienes adolescentes varones en tu aula o en tu casa habrás notado la rapidez que tienen para enfadarse. Este rasgo está provocado principalmente por la especial abundancia de testosterona en sus cuerpos.

La testosterona es la hormona masculina del crecimiento y es la causante de buena parte de los cambios físicos y psicológicos que se producen en nuestros estudiantes varones durante la pubertad. Para que os hagáis una idea, un chico adolescente puede albergar hasta un 1000% más de testosterona que cuando era niño y una cantidad hasta 20 veces mayor que las chicas de su edad. Eso es mucha potencia química para un solo cuerpo jeje.

Navegar estos cambios físicos, al mismo tiempo que se es tan susceptible a ataques de ira puede generar sentimientos confusos. La razón que explica por qué la testosterona hace a nuestros chavales comportarse como barriles de pólvora andantes está en la amígdala. La amígdala es muy receptiva a la testosterona, por lo que la abundancia de testosterona hace que esta esté sobreestimulada.

Esta parte del cerebro se encarga de dar respuestas emocionales como la ira, la agresividad, el interés sexual, el ansia por dominar y la territorialidad. Como factor añadido, la testosterona hace a los adolescentes varones más impulsivos porque esta hormona está orientada a liberar la tensión interna. Por este motivo, los chicos son más propensos a seguir impulsos que puedan liberarlos de su estrés.

Como probablemente habréis percibido, no podría terminar este artículo sin antes daros algunas claves prácticas para tratar con varones adolescentes:

  1. Por su sentido de territorialidad, es mejor no colocarse enfrente de ellos en situaciones de conflicto. Colócate de perfil o a su lado a la hora de resolver problemas.
  2. Por el mismo motivo, no es una buena idea tocar sus cosas sin su permiso.
  3. En caso de que la ira se haya apoderado de ellos, no hables los problemas en caliente. Dales un poco de tiempo o sugiere que vayan a beber agua para que el paseo les calme el cabreo. Una vez tranquilos, entonces sí trataremos buscar soluciones a los conflictos juntos.
  4. Porque la testosterona genera impulsividad en momentos de estrés, considera hablar de temas delicados en privado o de forma más apartada si es posible .Tener una audiencia va a disparar el estrés, y por lo tanto la testosterona va a generar más ira e impulsividad en el estudiante.
  5. Aunque es importante ser empáticos con esta característica de su desarrollo, es necesario ofrecer una actitud asertiva y las estructuras necesarias para fomentar el autocontrol de nuestros estudiantes. Por ese motivo, te recomiendo que eches un vistazo al artículo sobre cómo realizar reuniones para resolver conflictos en el aula.

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Bibiliografía:
David Walsh (2014): Why do they act that way? A survival guide to the adolescent brain for you and your teen, Atria, New York, pp. 42-56.

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