Las adolescentes y el columpio de las hormonas

Fuente: Pixabay

En un artículo anterior veíamos cómo afectaba la hormona de la testosterona a los varones adolescentes. Hoy nos vamos a centrar en los cambios psicológicos que tienen las hormonas en las chicas adolescentes. En este caso, encontramos dos hormonas del crecimiento que son fundamentales para entender los cambios en las adolescentes. Sus nombres son: estrógeno y progesterona.

Aunque estas hormonas afectan a sus cambios físicos durante la pubertad, también afectan al cerebro. En el caso del estrógeno, tiene gran influencia para estimular el hipocampo (centro de la memoria). Este hecho suele dar una ventaja en tareas académicas relacionada con la memorización.

Otra parte del cerebro que se ve afectada por estas dos hormonas son los neurotransmisores como la dopamina, la serotonina y la norepinefrina. Su función es la de servir de enlace químico entre las dendritas de las neuronas y tienen una gran influencia en nuestro estado de ánimo.  

La norepinefrina es el neurotransmisor energético. Prepara el cuerpo para situaciones de peligro (respuesta de lucha o huída). La dopamina es el neurotransmisor que nos hace sentirnos bien (por eso aumenta cuando comemos chocolate jeje). Por último, el serotonin es el neurotransmisor que estabiliza los estados de ánimo. Si sus niveles están equilibrados, nos ayuda a sentirnos relajados y con confianza. Una falta de serotonin puede hacernos deprimidos o agresivos, por eso los antidepresivos incrementan el nivel de serotonin.

En general, los niveles de estrógeno y progesterona están en equilibrio en el cuerpo femenino desde la pubertad. No obstante, esta proporción fluctúa a través del ciclo menstrual de la mujer. Debido a esta razón y a la influencia de estas dos hormonas en la dopamina, serotonin y norepinefrina; la fluctuación hormonal puede causar cambios súbitos del humor. También tiene un efecto en cómo reaccionar ante el estrés, el apetito y el interés sexual.

Los neurotransmisores amplifican los estados de ánimo, por lo que un detalle menor puede crear una reacción emocional completamente desproporcionada. Por poner un ejemplo, una adolescente puede estar feliz y riendo a grandes carcajadas viendo un vídeo en una red social. No obstante, tan solo diez minutos después puede sentirse hundida al recibir la noticia de que su mejor amiga no puede ir a su fiesta de cumpleaños.

¿Cómo podemos ayudar a nuestras adolescentes en este tipo de situaciones?

  1. No te dejes llevar por su torbellino de emociones. Permite que se calmen primero, y después habla.
  2. Si es necesario, anima a tu estudiante a moverse, o incluso cambiar de lugar. Un pequeño paseo al baño o la fuente de agua, puede ayudar a que su cerebro reciba más oxígeno y se produzca una distancia mental y física de la causa de su estrés.
  3. Una vez en la conversación, muestra empatía por sus emociones al mismo tiempo que eres asertivo con tus expectativas de comportamiento. Por ejemplo: ¨entiendo tu enfado al no sentirte escuchada por tu grupo de trabajo, y también es importante usar un lenguaje respetuoso con los compañeros ¿cómo puedes resolver este problema en el futuro sin necesidad de insultar?¨.
  4. Se comprensivo si necesitan algo más de tiempo para pasar página, su memoria está más estimulada hormonalmente que la de los varones.
  5. A menudo, ellas se sienten tan confundidas como quien sufre sus cambios de humor. Si tienen interés, puedes explicar cómo las hormonas afectan a sus emociones.

 

Para finalizar, me gustaría ofrecerte la oportunidad de descargarte la guía de descansos mentales para incrementar el nivel de atención de tus estudiantes en tus lecciones. Simplemente, rellena el siguiente formulario:

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Bibiliografía:
David Walsh (2014): Why do they act that way? A survival guide to the adolescent brain for you and your teen, Atria, New York, pp. 64-68.

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