Aprendiendo con los niños hiperactivos – libro reseña para profesores

Aprendiendo con los niños hiperactivos

¿Cómo apoyar el aprendizaje de niños hiperactivos? Fuente de la imagen: Pixabay.

Saludos compañeros, aquí os traigo una reseña de un libro muy necesario en nuestra profesión. Enseñar estudiantes hiperactivos supone un reto en el aula ¿te gustaría aprender técnicas para ayudar a este tipo de alumnado? Si la respuesta es sí, sigue leyendo pues te vas a encontrar con muchas propuestas para llevar a tu clase.

Introducción

Aprendiendo con los niños hiperactivos es una obra eminentemente práctica para el docente. En este sentido, los autores ofrecen una visión muy completa sobre las dificultades que este tipo de estudiantes presentan en el aula. Al mismo tiempo, se exponen buenas prácticas de enseñanza para apoyar a este tipo de alumnado. Por último, el libro también incluye un buen barniz de realidad con casos prácticos de situaciones con estudiantes hiperactivos que pueden verse todos los días en nuestras clases.

Resumen de la obra

Al inicio de este texto, los autores hacen un esfuerzo por definir el concepto de déficit de atención con o sin hiperactividad: ¨alteración del desarrollo de la atención, la impulsividad y la conducta¨ cuya causa principal es un mal funcionamiento del lóbulo frontal del cerebro. Cabe destacar que se inicia a una edad temprana y que los síntomas se desarrollan según la edad de la persona. El diagnóstico y tratamiento precoz son claves para un progreso óptimo en su aprendizaje y su desarrollo social.

Las principales manifestaciones podrían resumirse en tres frases: no pueden estarse quietos, son impulsivos y les cuesta atender. No obstante, es importante considerar que no todos las personas con este tipo de trastorno presentan estas tres características de forma homogénea (e incluso no es raro cuando solo presentan sólo dos de las mismas).

Otras manifestaciones derivadas de las 3 anteriores son: dificultades para el autocontrol, relaciones sociales problemáticas, dificultades en el aprendizaje e inhabilidad motora. La medicación es clave para paliar todas estas manifestaciones; sin embargo, siempre debe ir acompañada de un plan de intervención en el aula mediante técnicas cognitivas para potenciar el aprendizaje escolar. Por este motivo, la coordinación entre la familia, la escuela y el personal sanitario es esencial para el éxito del estudiante hiperactivo.

 

Buenas prácticas con niños hiperactivos

Pasando más al plano práctico, expondré algunas estrategias prácticas para ayudar a este tipo de estudiantes. La exposición de las mismas están organizadas según el tipo de solución que pretenden desarrollar.

Algunas técnicas para paliar los problemas de déficit de atención en niños hiperactivos:

  1. Sentar al estudiante cerca del profesor y la pizarra.
  2. Uso de marcadores de tiempo (cronómetros) para el trabajo individual y en grupo.
  3. Permitir que el estudiante use unos cascos insonorizados para evitar distracciones durante el trabajo individual.
  4. Dar instrucciones breves y divididas en pasos simples.

En cuanto a la impulsividad, son útiles las siguientes estrategias:

  1. Definir y trabajar las normas de la clase de forma que estén a la vista de los alumnos (por ejemplo, presentarlas en un póster con imágenes).
  2. Recordar a la clase las normas concretas que pueden aplicarse antes de situaciones específicas y problemáticas.
  3. Utilizar refuerzos positivos por la consecución de objetivos y con consecuencias ante su incumplimiento.
  4. Reforzar con señales visuales su habilidad para esperar y pensar antes de actuar.

Respecto a la hiperactividad en niños hiperactivos, cabe destacar las siguientes intervenciones:

  1. Canalizar su necesidad de movimiento de forma constructiva (ayudar al profesor a repartir el material, pedir que salga de voluntario a la pizarra, permitir que se levante para mostrar su trabajo al profesor…).
  2. Poner metas de trabajo realistas con su ritmo de trabajo y el tiempo que tiene para realizarlas.
  3. Programar periodos de descanso en los que se pueda mover (por ejemplo, para ir a beber agua o al baño).

Estas son las principales áreas de acción. Sin embargo, como hemos visto más arriba también existen otras manifestaciones en estudiantes hiperactivos que necesitan de atención. En este sentido, esta obra proporciona un gran abanico de técnicas cognitivas que ayudan a estudiantes hiperactivos a sacar todo su potencial ante cualquier reto (solución de problemas, estilo de aprendizaje, relaciones sociales, etc.).

 

Comentario y crítica de la obra

La única crítica que he observado es el vació en torno a la continuación de este fenómeno durante la adolescencia. No obstante, soy consciente que esta no era la meta de la obra y que supone un objetivo muy ambicioso abarcar ambas etapas en un mismo volumen. A pesar de esta carencia, la mayoría del contenido del texto puede adaptarse a la educación para adolescentes sin dificultad.

Durante mi época de profesor de secundaria en Estados Unidos tuve varios estudiantes hiperactivos. Adaptar mi enseñanza a sus necesidades fue un constante reto, ya que las técnicas que me recomendaron aplicar desde el departamento de orientación no eran suficientes para contrarrestar mis retos en el aula con este tipo de alumnado.

Gracias a esta obra no solo siento que estoy mejor formado para adaptar mi enseñanza y dar un mejor servicio a estudiantes hiperactivos. Este libro me ha ayudado también especialmente a ponerme en la piel de estudiantes con TDAH gracias a los apartados de casos prácticos y reflexiones empáticas en cada uno de los capítulos.

Por esta razón, considero que los autores han superado su objetivo de ofrecer una guía que sirva como caja de herramientas con técnicas prácticas para el profesor. La lectura de esta obra deja una huella profunda que facilita la comprensión y la empatía hacia este colectivo y sus necesidades de aprendizaje y sociales.

 

Aplicación práctica en mi aula

A modo de ejemplo, me gustaría presentar un caso real de un alumno con TDA o trastorno del déficit de atención y cómo esta obra podría haberme ayudado a servir mejor sus necesidades. Voy a cambiar el nombre del alumno para garantizar la privacidad del alumno. Lucas es un estudiante de primero de E.S.O. y tiene dos manifestaciones principales: déficit de atención e impulsividad.

En este caso, la hiperactividad no está presente, pero el alumno cuenta con grandes dificultades para centrar su atención cuando hay diferentes estímulos y presenta gran impulsividad oral (a menudo comparte en voz alta sus pensamientos con toda la clase, lo que provoca muchas distracciones al resto).

Como recomendación, el orientador de mi instituto fijó que Lucas necesitaba tener un asiento preferente cerca del profesor y la pizarra para reducir las distracciones de otros compañeros y aumentar su capacidad de atención ¿Qué más podría haber hecho para mejorar su atención?

  1. Usar marcadores de tiempo (cronómetro digital en el proyector) para que pueda concentrarse mejor durante el trabajo independiente en el aula.
  2. Ofrecer un ¨compañero de supervisión¨ que le recuerde sobre la expectativa de levantar la mano o le ofrezca feedback sobre su nivel de atención.
  3. Favorecer el uso de autoinstrucciones para garantizar que el estudiante entiende las instrucciones de una actividad.
  4. Dividir sus tareas en pasos más pequeños.
  5. Reforzar oralmente su conducta adecuada: cuando muestra que puede estar muy atento.

En cuanto a la impulsividad, hubiera sido interesante aplicar:

  1. Definir y trabajar las normas de forma que estén a la vista en la clase.
  2. Poner las expectativas de la clase que más dificultad tenía en seguir en un post-it o ficha con dibujos explicativos. Por ejemplo: la expectativa de levantar la mano para compartir opiniones con la clase.
  3. Permitir que se levante para mostrar sus tareas al profesor.
  4. Hacer que repita e interiorice in situ las normas específicas a cada situación.
  5. Favorecer y modelar el uso de las autoinstrucciones y el lenguaje interno para dirigir su conducta y resolver problemas.

En definitiva, esta obra cuenta con un gran catálogo de acciones que podemos seleccionar según las dificultades de nuestro estudiante y las características del mismo. Esta flexibilidad es un valor añadido de la obra y supone un gran recurso para el docente.

Desde mi punto de vista, ciertos fragmentos seleccionados de esta obra deberían ser lectura obligada en los programas de formación inicial del profesorado. En especial, el primer capítulo sobre el concepto de niños hiperactivos y el cuestionario final con el inventario de todas las técnicas expuestas por los autores.

Una de los mantras que se repiten a lo largo del libro es la necesidad de buscar alternativas a los castigos para estudiantes hiperactivos (son castigados con tanta frecuencia que llega a ser contraproducente). Si estás interesado en conocer 5 alternativas a los castigos, descarga ahora la guía de abajo rellenando el formulario.

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Bibliografía

Trinidad Bonet, Yolanda Soriano, Cristina Solano(2007): Aprendiendo con los niños hiperactivos. Un reto educativo, Paraninfo, Madrid, España.

 

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